Herramientas

ASOMED

Està aquí: Inicio » Noticias » Noticias » Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 6% de la mortalidad mundial se atribuye a la inactividad física
Sábado, 21 Oct 2017
Jueves, 16 de Febrero de 2017 17:15

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 6% de la mortalidad mundial se atribuye a la inactividad física

Vota este articulo
(0 votos)

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 6% de la mortalidad mundial se atribuye a la inactividad física

· Según la Comisión Europea, las últimas estadísticas muestran que entre un 40 y un 60% de la población de la UE lleva una vida sedentaria.

· En España, 11 millones de personas (40%) padecen dolencias cardiovasculares, de las cuales un tercio no saben que están enfermas.

La actividad física, la salud y la calidad de vida están íntimamente conectadas. El cuerpo humano está diseñado para moverse y necesita actividad física regular para funcionar de manera óptima y evitar enfermedades. Se ha demostrado que un estilo de vida sedentario es un factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas, entre las que destacan las enfermedades cardiovasculares a las que, según datos de la OMS, se atribuye el 6% de la mortalidad mundial.

 

 

La actividad física, la salud y la calidad de vida están íntimamente conectadas. El cuerpo humano está diseñado para moverse y necesita actividad física regular para funcionar de manera óptima y evitar enfermedades. Se ha demostrado que un estilo de vida sedentario es un factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas, entre las que destacan las enfermedades cardiovasculares a las que, según datos de la OMS, se atribuye el 6% de la mortalidad mundial. La Organización apunta que un tercio de la población mundial padece este tipo de dolencias y más de nueve millones de personas acabarán muriendo por sus efectos directos, lo que supone el 13% del total de defunciones. En España, 11 millones de personas (40%) padecen dolencias cardiovasculares, de las cuales un tercio no saben que están enfermas y otro tercio, aunque están tratadas, están mal controladas.

A la luz de estos datos, La Asociación Madrileña de Empresarios de Servicios Deportivos (ASOMED) insistimos en la necesidad de realizar actividad física que aporte beneficios integrales para la salud a lo largo de toda nuestra vida. Llevar una vida activa supone, además, muchos otros beneficios a nivel social y psicológico ya que cuando practicamos ejercicio generamos endorfinas que producen un efecto positivo sobre nuestro estado anímico, lo que nos ayuda a sentirnos mejor.

Desde la Asociación destacamos la importancia de elegir una actividad que se adecue a nuestros gustos y necesidades físicas para que la práctica de ejercicio no se convierta en una carrera de obstáculos. Además, es importante que estemos bien asesorados por personal cualificado para que no suframos ninguna lesión innecesaria por haber practicado deporte de forma errónea.

Directrices de actividad física de la Unión Europea

Según el informe de la Unión Europea (UE) “Directrices de actividad física de la Unión Europea. Actuaciones recomendadas para apoyar la actividad física que promueven la salud”, en la actualidad hay evidencias suficientes para demostrar que aquellos que viven una vida físicamente activa pueden disfrutar de efectos beneficiosos para la salud, como los siguientes:

ü Reducción del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

ü Disminución de la mortalidad por cardiopatía isquémica.

ü Prevención y/o retraso del desarrollo de hipertensión arterial, y disminución de los valores de la tensión arterial en personas hipertensas.

ü Mejora el perfil de los lípidos en sangre.

ü Ayuda al control y regulación de las cifras de glucosa en sangre. Disminuye el riesgo de padecer diabetes mellitus no insulino dependiente o tipo II (DMNID).

ü Mejora la digestión. Optimiza la regulación del ritmo intestinal.

ü Incremento de la utilización de grasa corporal y ayuda en el control de peso.

ü Mantenimiento y mejora de la fuerza y la resistencia muscular.

ü Ayuda al mantenimiento de la estructura y función de las articulaciones.

ü Combate el estrés, ayuda a liberar tensiones y a conciliar el sueño.

ü Mejora la imagen personal y la autoestima.

ü Ayuda a luchar contra los síntomas de la ansiedad y depresión.

ü Disminuye el absentismo laboral

ü Ayuda a establecer unos hábitos de vida cardiosaludables en los niños y a combatir los factores que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.

ü La actividad física.

ü En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a prevenir o retrasar las enfermedades crónicas y aquellas asociadas al envejecimiento.

ü Ayuda a controlar y mejorar la sintomatología de numerosos enfermedades crónicas (cardiopatía isquémica, hipertensión arterial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, obesidad, diabetes, osteoporosis, etc.)

La importancia de adquirir buenos hábitos desde la infancia

La OMS destaca que durante la infancia y la adolescencia, se suele mantener una actividad física más elevada gracias a los juegos y la práctica de diversos deportes. Sin embargo, en la actualidad, esta tendencia está cambiando y los niños y jóvenes han adquirido nuevos patrones de ocio que implican un mayor sedentarismo: televisión, internet, videojuegos, etc. Este cambio ha coincidido con un incremento en la tasa de sobrepeso y obesidad infantil. Preocupada por este descenso de actividad física que se está dando entre los niños y adolescentes, la OMS recomienda que la juventud en edad escolar participe en actividades físicas moderadas o vigorosas y divertidas, que fomenten el desarrollo,

durante 60 minutos o más al día. En este sentido, la OMS aboga por la creación de programas escolares integrales, al considerar los colegios un entorno decisivo para que los niños y jóvenes desarrollen los conocimientos, habilidades y hábitos que les permitan llevar una vida saludable y activa durante muchos años.

 

En el caso de los adultos sanos, con edades comprendidas entre 18 y 65 años, el objetivo recomendado por la OMS es conseguir un mínimo de 30 minutos de actividad física de intensidad moderada durante 5 días a la semana, o al menos, 20 minutos de actividad física vigorosa durante 3 días a la semana.

Por todo esto, la UE incide en la importancia de elaborar planes generales para apoyar la realización de actividad física, adaptados a cada estado miembro según su entorno, costumbres e idiosincrasia cultural. El objetivo es modificar los hábitos de vida no saludables y concienciar a la población de los efectos positivos de una dieta equilibrada y del ejercicio sobre la salud. Para ello, la UE considera las campañas de concienciación pública como una herramienta importante para la implementación de las directrices de actividad física.

Ultima modificacion el Jueves, 16 de Febrero de 2017 17:18
Login to post comments